El deseo y el placer se fueron al olvido

17/11/21 | El suelo pélvico, Embarazo, Postparto, Relaciones sexuales

María, una joven de 28 años quien un 20 de septiembre, recibe la mejor noticia de su vida, estaba embarazada, tantos deseos, tantos anhelos y ese día tan esperado llegó, su sentimiento de alegría era inmenso, se espero hasta la noche para contárselo por medio de una carta a su esposo,  cuando llegó la noche le entrego la carta a su esposo quien veía sus ojos brillantes de felicidad, la abrazo tan fuerte que se sentía su corazón latir, un 2 de mayo nace ese bebé tan anhelado por los dos, después de dos meses de postparto siente cierta incomodidad en sus relaciones sexuales.  

Karla una joven de 24 años, vive con sus padres, estudia comunicación social en la universidad, es alegre, divertida, le gusta salir al cine, cenar y bailar, aunque después de una ruptura amorosa que fue triste y traumática para ella, las relaciones sexuales que tiene con su pareja actual son dolorosas, manifiesta un dolor profundo en su vagina, siente una profunda decepción por ella y por su pareja.   

Carmen de 48 años, es profesora de la universidad, está casada hace 20 años con Raul   de 50 años, un comerciante de toda la vida, tienen tres hijos de 12, 14 y 17 años, Carmen, aunque su vida sexual es activa, su poca lubricación, inapetencia y el no llegar al orgasmo, siente, que por ella nunca tendría relaciones sexuales y solo lo hace por complacer a su esposo.  

Sofía una mujer de 54 años, casada, con tres hijas ya mayores y dos nietos, quien por varios años presentaba sensación de ocupación en su vagina e incomodidad, al tener prolapso, cuando este avanza su ginecóloga la opera colocando en su sitio a la vejiga y al útero, al tiempo Sofía vuelve a su vida sexual manifestando un inmenso dolor que le impide tener relaciones sexuales con penetración.  

Cuatro  historias, cada una con un contexto diferente, pensaríamos que al tener una vida sexual activa está todo bien, pero como estas cuatro historias , hay muchas más en la vida real, dándonos un claro ejemplo de lo  importante que es tener relaciones sexuales satisfactorias, pensamos que sentir dolor o no llegar a un orgasmo ya es parte de nosotras y que toca asumirlo porque “siempre he sido así”, “me dijeron que era normal después de tener hijos”, “después de mis cirugías de prolapso  todo cambió”, “llego la menopausia y mi inapetencia sexual aumento”, “aparecen sentimientos negativos cuando estoy en la intimidad con mi pareja”, “creo que solo me pasa a mí”, “a lo mejor el dolor es normal aunque a ninguna amiga la he  escuchado decirlo”

La sexualidad, aún sigue siendo un tema tabú, lleno prejuicios sobre todo en las mujeres, además el desconocimiento o la falta de curiosidad de sus órganos genitales, no experimentar consigo misma su propio placer, dándole toda la responsabilidad a su pareja, quien con poca información hace lo que a él le gusta y cree que todo esta bien.   

Toda mujer, no importa la edad que tenga, tiene derecho a tener buena salud sexual, sin sentir dolor, sin olvidar que su estado físico y emocional influyen en tener relaciones sexuales satisfactorias. 

Entonces porque ocurren las relaciones sexuales no satisfactorias,   seguramente te preguntaras,  pues bien, los trastornos sexuales que generan  dolor pueden estar relacionados desde  una cicatriz de episiotomía que nunca se ha tratado, inflamaciones recurrentes en la vulva, dolor abdominal crónico, síndrome de intestino irritable, factores hormonales, sobretodo en la menopausia que causan poca o escasa lubricación en la vagina, contracciones musculares inadecuadas o problemas estructurales sacro-coxígeos que provocan la no relajación de la vagina impidiendo la penetración, también pueden ocurrir problemas osteomusculares que provocan un bloqueo de la movilidad pélvica permitiendo que la musculatura perineal no se adapte en todas las situaciones del acto sexual provocando dolor, otros trastornos sexuales producidos por  la falta de sensación conocido como hiposensibilidad  pueden aparecer en algunas mujeres en  el postparto o por embarazos múltiples, debido a la falta de recuperación del  tono de la musculatura del suelo pélvico, provocando una vagina con  poca fuerza en el momento de la penetración. 

Es importante mencionar que los trastornos sexuales en este caso por dolor o por poca satisfacción sexual, también pueden estar relacionados a problemas de origen psicológico puesto que influye la ansiedad, temores o incluso bloqueos al momento de tener relaciones sexuales con penetración. 

La buena noticia que quiero decirte es que tiene solución, desde la fisioterapia de suelo pélvico utilizamos una serie de técnicas para resolver ESTOS problemas QUE TIENEN NOMBRE y quiero que los conozcas dispareunia, vaginismo, hipo sensibilidad y anorgasmia, estos problemas en algunos casos van más allá de desequilibrios osteomusculares donde trabajamos con un equipo multidisciplinar para que el tratamiento sea efectivo.

Katy Gómez fisioterapia
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